
aki pues el resultado de un trabajo que demoró no más de 4 horas en terminarse... aplausos para la gente que aportó en la realización de este corto...
Cuando el destino te enfrenta a la muerte..te sientes extraño, triste y enfadado. No entiendes el porqué te tuvo que pasar a ti...o a la persona que más querías en este mundo
Para que saliera un poco después de las 12 por las rutinarias calles de Pocollay era una tremenda ceremonia. Se levantaba tardísimo tomaba un desayuno, que más que desayuno era almuerzo porque lo tomaba media hora antes de las 12. Se perfumaba y se talqueaba muy pero muy bien, se ponía una corbatita roja de los tiempos del tango y unas gafas de “ Ray Ban”, según él, pero no tengo la menor duda de que eran imitación. El asunto es que no puedo negar que el caballero tenía una elegancia sin igual, de aquellas que se perdieron cuando Velasco hizo la repartición de tierras.
Habiendo pasado minutos después de las doce, se escuchaba una reja y una puerta que se abrían y se chancaban al cerrar. El caballero con una parsimonia increíble caminaba por las asoleadas vereditas de nuestro querido distrito. En el camino para no aburrirse contaba cuántos carros subían y bajaban por la gran avenida, cuando sacaba la cuenta de 200 carros a más, se decía a sí mismo: así dicen que en esta ciudad no hay plata.
Los taxistas que muy puntualmente bajaban del hospital ya lo conocían como el caballero de las 12. Lo miraban de lejos y exclamaban este señor es el mismo Gardel peruano.
Su forma tan peculiar de andar lo había hecho un tacneño más, no será de nacimiento pero sí de corazón. Aunque no puedo negar que en los momentos en que la cordura no lo ayudaba en mucho creía que estaba en su tierra tan querida, en donde la papa huayro y el chuño eran característicos.
Después de un lento caminar y pasados unos veinte minutos aproximadamente llegaba a su destino final: una pensioncita muy sencilla cerca a la plazita central en donde se cocinaba muy rico y en el segundo se daba más papa y arroz que la misma carne.
El arroz no era de su preferencia, es más siempre lo dejaba de lado y apenas comía la carnecita, y esto es, porque con el problema de sus dientes había días en que dejaba el segundo entero. Una sopita solamente le mantenía el estómago hasta la hora de la comida, en que comía sus dos pancitos con lo que hubiera y un cafecito con leche…
Es una sensación extraña la que me corroe
Es una sensación extraña la que me hace actuar
Es una sensación extraña la que me lleva a quererte
Es una sensación extraña la que me aniquila
Y me hace actuar como algo más que la niña de los rizos lindos.
Es una sensación extraña el pensar que existo
Es una sensación extraña el estar en tus brazos
Es una sensación extraña el que te piense y no te tenga
Es una sensación extraña el oír sin escuchar
El dulce silencio de tus labios.
Soy algo más que esa sensación extraña
Yo lo se, yo lo sé
No es necesario que me informen de lo que vivo y siento
No es necesario que alguien venga y me pregunte como estoy
No es necesario que el mundo entero se apiade de mí
No es necesario que te olvide para ser feliz
No es necesario que llore y forme el sexto océano
Porque esa sensación extraña me mantiene viva
O al menos me permite sobrevivir a esta tentación tan grande:
La de odiarte.
Cuando el destino te enfrenta a la muerte..te sientes extraño, triste y enfadado. No entiendes el porqué te tuvo que pasar a ti...o a la persona que más querías en este mundo